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Reflejo.
Guadalajara. 1991.
Cuando
expuse "Reflejo" junto con mis
caricaturas en la exposcisión "Tres
Pinches Ilusos Desconocidos (La Escalera,
1995)", al lado de mis colegas Roy y Chavo,
muchos se enamoraron de ésta fotografía.
Lo
curioso es que al tomarla jamás imaginé
que sería la foto que más llamaría
la atención de los asistentes, incluso
por encima de mis favoritas como lo son las de
Elena Poniatovska ó
Mi Marilyn.
Lo
atractivo de "Reflejo" radica
en su compocisión, la cuál fue lograda,
no por el impresionante talento artístico
de un servidor o por el toque divino de las musas
del parnaso, sino por un descuido involuntario.
Accidentalmente colgamos el cuadro al revés
(como se muestra en la gráfica), y ése
descuido hizo de una simple fotografía,
un ejercicio creativo interesante.
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