|
La
Rueda. San Ignacio, Querétaro. 1988.
Al
conocer la belleza de San Ignacio quedé
anonadado. Para darle un toque majestuoso, la
naturaleza nos regaló una espectacular
lluvia la tarde anterior. Si trataban de impresionarme,
francamente lo habían logrado.
No
podía esperar el momento para salir y tomar
todas las fotos posibles. Y así fué.
Apenas se asomó el sol la mañana
siguiente cuando yo estaba disparando el gatillo
una y otra vez.
20
minutos después terminé con el segundo
y último rollo. De todas ellas "La
Rueda" es una fotografía especial,
como lo es la última que tomas. Cuando
menos creí que era la última, -en
realidad fue "La Siesta"-, pero en ése
momento me sentí invadido por la nostalgia.
Sentí que era una especie de despedida,
un hasta siempre, de un lugar donde encontré
más de los que dos rollos de 36 fotos a
blanco y negro pueden registrar.
|